
Abrís la puerta y podes ver hojas rotas de mi diario de ayer; .todo tirado y desordenado. Otro torbellino de mi estupidez. Entras en silencio en mi desastre, se puede ver mi copa rota en un rincón, la gillete danza en mi pulso. Cicatrices de guerra contra mi misma y de batallas perdidas. Tantas marcas de todas las veces que dije que no, aferras tu cuerpo al mío en el colchón, pero mi mirada viaja lejos, a donde vos no vas. Mis nervios hincándote en la cien. Un ángel con cara de demonio anuncia un final tan cruel. Ojalá pudieras hacer algo para que yo pudiera volver, pero la locura me sepulta cada vez mas, a donde no podes llegar. Vuelan mis recuerdos del pasado y mi presente se destruye una vez mas. Lágrimas y vidrios rotos, sangre y ganas de no estar. Es la pesadilla de la cual no puedo despertar. Delirios, locura de barato paladar. Hasta enroscarme... Cerras los ojos, te concentras para entender; labios tiemblan abiertos otra vez todo tirado y desordenado. Es como nos gusta las cosas ver. Entras en silencio en mi desastre, es como los dos podemos ser.
"Cuando soy un buen perro, a veces, me tiran un hueso"
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